domingo, 20 de febrero de 2011

paleontología

La verdad que buscabas se encontraba espolvoreada debajo de tus pies. La descubriste. La dibujaste, la tuviste. La entendiste, allí te volviste a encontrar. ¿Que será de nosotros en el momento en que al final logremos prendernos del alma que revolotea, que se pasea por entre los recuerdos mejor guardados? Los tesoros, los momentos más anhelados. ¿Y esa ilusión, adonde irá? Tu verdad, ahí enterrada, no se moverá. No avanzará, no escapará. No dejará de ser, ni estar, de vivir en el segundo y centímetro indicado. Veas o no la patente potencia de tu más etérea existencia, de tu más pasajera identidad, el universo que las sostiente, a tí y a ella, no se disolverá. La diferencia radicará sólo en la audiencia del espectáculo, en tu presencia a la hora de la explosión.

Pero explotarás.