martes, 30 de noviembre de 2010
dirigible
Los dirigibles, igual dependen del viento y sus corrientes. Así que no me vengan con cuentos acá.
lunes, 1 de noviembre de 2010
nada interesante
Resulta que me dieron ganas de cantar opera. De encaramarme en una piedra, quitarme la polera, los pantalones, y gritar, en boxers, algo en otro idioma. También me dieron ganas de saltar de un edificio, pero puesto que no tengo alas no es una excelente idea. Quiero meterme a un auto y andar muy rápido, o muy lento, o no, mejor, meterme a un auto, llevarme a un amigo X y decirle que nos vamos a Viña, a Antofagasta, ¡que nos vamos a la mierda! ¿Por qué no? La mierda, así, como localidad, puede ser un lugar bacán. También quiero jugar pin pon. Quiero drogarme y caminar, solo, por la ciudad, con la guitarra a la espalda, cantando Hallelujah hasta que llegue alguien a detenerme -o a abrazarme, da igual. Podría hacer un monologo también, en la punta de un iceberg, pero bien abrigado. Ya sé: si tuviera 7 vidas, o más, de seguro que usaría una en hacer algo realmente estupido. Já. Y yo, que pensaba que no tenía nada interesante que decir.
resortes
Hueles a leña en sus comienzos, a pan recién hecho
A frutillas cocidas, metidas en el refrigerador
Cuando por fin te alcanzo, me encuentro
Preguntando dónde es que guardas tanta espera
Mis horas mansas de vigilia,
mis meses violentos de hambre,
mis segundos tímidos de intimidad
¿Dónde te los guardas?
Hueles como huele el aire
Como llueve relampagueando
Y yo lo disfruto porque no estoy tiritando
¡Hasta la tele suena más bonito!
Me impresiona que siempre se me olvide lo impresionante que eres
Lo impresionante que eres es tan impresionante, que impresiona todo lo que tocas
Todo queda impreso, impresionantemente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)