Vivo y vidente al fin y otra vez.
Cuántos meses de hibernante. Relator itinerante de las maravillas que sucedían, sin saber darme cuenta del lugar donde terminaba la punta de mis dedos, y empezaba a desplegarse la cordillera. Fusión en frío.
Nuevos aires y rayos traen nuevas oportunidades para que el reino vuelva a florecer, luego de una epoca marchita reiterante. Bendita seas, amiga brisa que traes polen para renacer.