Hay una calma que el aire frío contagia esta tarde. El ambiente está gélido, no obstante me abraza. Veo las nubes amontonándose un poco más lejos, arremolinadas, enalgodonadas, hechas bollos de tormenta. Ver que la tempestad se avecina, y observar desde un lugar seguro cómo el cielo se empieza a recoger para cernirse y desparramarse sobre todo.