lunes, 1 de noviembre de 2010
nada interesante
Resulta que me dieron ganas de cantar opera. De encaramarme en una piedra, quitarme la polera, los pantalones, y gritar, en boxers, algo en otro idioma. También me dieron ganas de saltar de un edificio, pero puesto que no tengo alas no es una excelente idea. Quiero meterme a un auto y andar muy rápido, o muy lento, o no, mejor, meterme a un auto, llevarme a un amigo X y decirle que nos vamos a Viña, a Antofagasta, ¡que nos vamos a la mierda! ¿Por qué no? La mierda, así, como localidad, puede ser un lugar bacán. También quiero jugar pin pon. Quiero drogarme y caminar, solo, por la ciudad, con la guitarra a la espalda, cantando Hallelujah hasta que llegue alguien a detenerme -o a abrazarme, da igual. Podría hacer un monologo también, en la punta de un iceberg, pero bien abrigado. Ya sé: si tuviera 7 vidas, o más, de seguro que usaría una en hacer algo realmente estupido. Já. Y yo, que pensaba que no tenía nada interesante que decir.
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