Te hiciste presente por un momento, pero solo por tu ausencia, tu olor que en ese instante me hizo rebotar en el techo. Cuantos bendajes, cintas, desinfectantes y banditas reemplazaria un abrazo, o incluso tu cabesita apoyada contra mi hombro. Por amargo que sea, despues de todo, eso es un sabor. No estas aqui, pero, aunque en mi memoria, mi imaginacion, todas esas partes de mi que no se tocan, en ellas existes, y eso es lo que me mantiene despierto. Lo bello de todo esto, es que no eres una invención. Si te pierdes qué importa, si ya me acorde de que en algún lugar estas y que ese no es en ninguno.
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