domingo, 20 de febrero de 2011

paleontología

La verdad que buscabas se encontraba espolvoreada debajo de tus pies. La descubriste. La dibujaste, la tuviste. La entendiste, allí te volviste a encontrar. ¿Que será de nosotros en el momento en que al final logremos prendernos del alma que revolotea, que se pasea por entre los recuerdos mejor guardados? Los tesoros, los momentos más anhelados. ¿Y esa ilusión, adonde irá? Tu verdad, ahí enterrada, no se moverá. No avanzará, no escapará. No dejará de ser, ni estar, de vivir en el segundo y centímetro indicado. Veas o no la patente potencia de tu más etérea existencia, de tu más pasajera identidad, el universo que las sostiente, a tí y a ella, no se disolverá. La diferencia radicará sólo en la audiencia del espectáculo, en tu presencia a la hora de la explosión.

Pero explotarás.

lunes, 17 de enero de 2011

alma amiga

Si los momentos en que somos son similes a las olas que van y vienen, ¿qué bien nos hace atesorar el agua en cofres que se oxidarán y le quitarán al mar parte de su encanto, con el cual nos encantan de cuando en cuando, cuando no estamos preparados, y con el alma seca a punto de morir? No lo sé, en verdad. Pero bajo el riesgo de intentar guardar esto sin piedad alguna, con la intención, al menos, de simplemente conservar, o hacer patente el hecho de que en un momento esto fue de este modo, y no otro, quisiera dejar dicho para futuras referencias que compañeros fraternos e intimos sí existen, sí se encuentran, sí se aman y, si bien sí son capaces de partir, son, en efecto, más substanciales que un ente imaginario.

martes, 4 de enero de 2011

ven a mi cama, duerme conmigo

Por un instante sentí que me devolvías las camisas, los peluches y las fotos.
Tu dulzura es un aparente elixir envenenante, que yo pienso que me da vida.
No quiero morir, por eso me aferro, ¿me entiendes?
Deberé ver que la vida subsiste aún sin tu liquido. Sin embargo tu liquido le da un sabor que, más allá de ser adictivo, es familiar, seguro e indecifrable como el agua de casa.

lunes, 3 de enero de 2011

silbato veraniego lloriqueante

El viento sopla fuerte, suena como un murmuro de gentes ansiosas
Murmurantes, en la sala de espera, esperando para hablar.
¿Qué dices viento? ¿Se fue el sol, llegó la noche a helarte y dejarte sin paz?
La estática del aire. El soplido de los canales en la televisión.
*Qshh* Qué será eso en lo que insiste.
Yo me siento a escuchar, a ver si decifro algo sobre mi adicción secreta.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Extraño

Es extraño para mí extrañarte tanto. Pero lo hago igual.

martes, 14 de diciembre de 2010

Loophole

Parece que sigo en busca del escape hacia esa realidad alterna. Fuera, afuera de Chile. ¿Qué hay de tan maravilloso allá? La dialéctica aún subsiste, aunque suave, aún desgarra los tejidos. Me quedo, me voy, me quedo, me voy. Batalla en la mente, de imaginaciones exhaustas, porque mis pies siguen clavados (porque mis pies sigo clavando).

lunes, 13 de diciembre de 2010

(des)lúmbrame

Desármame.
Desnúdame.
Despiértame.
Desmenúzame.
Descuélgame.
Desparrámame.
Descórchame; oh, permíteme vertirme y adquirir formas distintas.
Deslúmbrame; alúmbrame.
Destápame o descúbreme.
Desentiérrame; oh, ayúdame a deslizarme; desplegar los brazos.
Desátame, así pueda desayunar.