martes, 2 de agosto de 2011

del miedo que no vale la pena

Día 532.
Perdí la cuenta hace meses. Pienso hoy que no vale la pena vivir con miedo, no podemos hacerlo. Es una injusticia para con nuestros espíritus. Más nos vale morir en un acantilado que en una silla de ruedas, se me ocurre.

-- Grietas.
Quizá nunca me daré cuenta que todo este tiempo he sido un ente cautivo. Que he estado rasguñando y golpeando las paredes, erosionando la cáscara de metal y costras que me tiene prisionero. La persona que está dentro de mi patalea y gruñe, grita y se da vueltas. Sé que quiere hablar. Sé que tiene cosas que decir. De las cosas que siente, que teme, que ama, que sueña, de las historias que desea inventar, de las utopías que manifestar. Las palabras se escapan como agua. Son tímidas. Y el silencio es eterno. Grietas. Grietas. De alguna grieta habrá de salir una ramita que vaya a ser la plata que se eleve hasta el cielo, y allí escaparé hacia el olimpo para cantar la canción. Voz muteada, no te canses de cantar, que la melodía dibuja escaras hermosas en el aire, que podremos tocar. Cuando las manos se deshagan de los callos, y se hagan hilos para tejer.

sábado, 30 de julio de 2011

de cuello de tortuga y una cabaña

Hay una calma que el aire frío contagia esta tarde. El ambiente está gélido, no obstante me abraza. Veo las nubes amontonándose un poco más lejos, arremolinadas, enalgodonadas, hechas bollos de tormenta. Ver que la tempestad se avecina, y observar desde un lugar seguro cómo el cielo se empieza a recoger para cernirse y desparramarse sobre todo.

miércoles, 13 de abril de 2011

uninspired

I wait patiently.
Will you knock when you get back, though?

domingo, 20 de febrero de 2011

paleontología

La verdad que buscabas se encontraba espolvoreada debajo de tus pies. La descubriste. La dibujaste, la tuviste. La entendiste, allí te volviste a encontrar. ¿Que será de nosotros en el momento en que al final logremos prendernos del alma que revolotea, que se pasea por entre los recuerdos mejor guardados? Los tesoros, los momentos más anhelados. ¿Y esa ilusión, adonde irá? Tu verdad, ahí enterrada, no se moverá. No avanzará, no escapará. No dejará de ser, ni estar, de vivir en el segundo y centímetro indicado. Veas o no la patente potencia de tu más etérea existencia, de tu más pasajera identidad, el universo que las sostiente, a tí y a ella, no se disolverá. La diferencia radicará sólo en la audiencia del espectáculo, en tu presencia a la hora de la explosión.

Pero explotarás.

lunes, 17 de enero de 2011

alma amiga

Si los momentos en que somos son similes a las olas que van y vienen, ¿qué bien nos hace atesorar el agua en cofres que se oxidarán y le quitarán al mar parte de su encanto, con el cual nos encantan de cuando en cuando, cuando no estamos preparados, y con el alma seca a punto de morir? No lo sé, en verdad. Pero bajo el riesgo de intentar guardar esto sin piedad alguna, con la intención, al menos, de simplemente conservar, o hacer patente el hecho de que en un momento esto fue de este modo, y no otro, quisiera dejar dicho para futuras referencias que compañeros fraternos e intimos sí existen, sí se encuentran, sí se aman y, si bien sí son capaces de partir, son, en efecto, más substanciales que un ente imaginario.

martes, 4 de enero de 2011

ven a mi cama, duerme conmigo

Por un instante sentí que me devolvías las camisas, los peluches y las fotos.
Tu dulzura es un aparente elixir envenenante, que yo pienso que me da vida.
No quiero morir, por eso me aferro, ¿me entiendes?
Deberé ver que la vida subsiste aún sin tu liquido. Sin embargo tu liquido le da un sabor que, más allá de ser adictivo, es familiar, seguro e indecifrable como el agua de casa.

lunes, 3 de enero de 2011

silbato veraniego lloriqueante

El viento sopla fuerte, suena como un murmuro de gentes ansiosas
Murmurantes, en la sala de espera, esperando para hablar.
¿Qué dices viento? ¿Se fue el sol, llegó la noche a helarte y dejarte sin paz?
La estática del aire. El soplido de los canales en la televisión.
*Qshh* Qué será eso en lo que insiste.
Yo me siento a escuchar, a ver si decifro algo sobre mi adicción secreta.