martes, 23 de febrero de 2010

recuento, cuento que se escribe a pedazitos

Ya pasaron varios días, semanas incluso desde que el reloj dió la vuelta por ultima vez y cambiamos la decada, pero mi año fue distinto. Empezó con un avión a medio aterrizar, dos años antes, cruzando el pacifico a zancadas demasiado grandes, un encuentro con el desencuentro, con la sorpresa de que el barco que zapraba no habia que solo navegarlo con nuestros puños y letras cuando de encarar al mar se trataba, sino que habia también que armarlo (esas balsitas que venian en bolsitas no aguantarían). Tabla a tabla, incluso dibujarle los contornos, darle o quitarle alas, inventarle o mentirle historias. Era raro mirarse al espejo y descubrir que ese tipo que nos miraba era, en efecto, yo mismo al desnudo. Que las ideas eran mas densas, aveces mas suaves, pero muchas otras mas rugosas fuera de mi cabeza y dentro del mundo de las verdades en tela (donde caminanos). Supongo que me embadurné de buenas bellas intenciones, eso almenos puedo repetirlo, pero el valor, la determinación, los objetivos, la lucidez, el destino, todos ellos cambiaron. Y con razón. Encontrarse con la libertad ni mucho menos al rumor escurridizo que llaman Dios era algo intrazable, solo podías contemplarlo una vez puesto en marcha, nada mas. Y sucede que jamás llegué. Jamás estuve destinado a hacerlo tampoco. Porque caminaba sobre ello a cada paso y tropezón y alegría también. Intenté salir del mundo, luego intente regresar, que si lo logré eso es lo que sabré mirando a lo lejos, pero se que estuve exactamente donde debía estar, y miré, aunque a ratos ciego. A veces me sabe amargo, pero creo poder vislumbrarlo, o creo creerlo, pero nada fue realmente en vano. De todos modos ya terminó. Los colores y la opacidades, las lagrimas pesan mas que las sonrisas, pero las sonrisas las dibujamos, las otras se dejan caer, entre todo y todo ahora no dudo que todo fue simplemente magnifico, sublime. Di vueltas la esfera cuantas veces mis dedos podían contar, y qué mejor, ni te imaginas, ahora le toca a los dedos del pie. No pretendo terminar de crecer, simplemente pretendo paso a paso saborear con luces lo que eso significa.

Viajes al fin del mundo (el mundo nunca termina): 1
Viajes de vuelta a casa (que se muda también): 1
Paradas (a descansar, a contemplar, a corregir el rumbo, a encontrar el atajo, a tomar un desvio, a morir, a renacer): Cuantas fueron necesarias
Duración: Casi dos años

OK Houston, we've landed safely. We're home. Now we can start one new journey.

You ready?

Mas listo que nunca.

martes, 16 de febrero de 2010

riding the cold turkey

Me aleje del ruido por un rato, fuera a descansar y limparme con un poco de aire fresco y varios paquetitos de nada que hacer al dia. A desintoxicarme, y no solo dejar que mi cuerpo vuelva a ser completamente funcional, sino que mi mente divage todo lo que quiera, y se saque de encima todas esas pretenciones, minuciosos planes de sutileza extrema para conquistar mi mundo y hacerlo añicos, porque, siendo honestos, hasta ella sabe que no podria hacerlo bien, es demasiado torpe. Cada dia descubro un pedacito nuevo de mi en el espejo, esa cara que hace tiempo que no veo. Eso me calma.

jueves, 11 de febrero de 2010

mariposas de papel picado (que vuelen)

Ponen patas arriba todo pequeño brote que aparece depronto (depronto, despues de esperarlo por años, despues de rendirme), impiden que el agua alcanze sus pequeñas venas y se empieza a marchitar enseguida. Me revuelves, pero no eres cierta. No quiero dejarme elevar por sus alas debiluchas, porque no quiero alejarme de lo que sí, en todo efecto, creo que puede llegar a ser. No me hagas apresurarme, que no quiero pisar las flores, hace tiempo (hace horas), milenios, que no pasaban tan risueñamente del palido al crema, del amarillo al naranjo fulgurante. Déjalas crecer. Y que sean tulipanes que no sienten la necesidad de ser rojos. Naranjo esta bien. Anda, dejémoslo así, Camilo, naranjo esta bien.

sábado, 6 de febrero de 2010

recovery stage, things that go on (without me?)

Y bien. Sucede que si estoy enfermo despues de todo, las llamas del fenix me gusta llamarlo. Será el abuso, será el olvidar los almuerzos, yo creo que fue el producto de un año dificil, del cual pensé que renacía, pero, en verdad, antes de tiempo. Tienes que quemarte, pero quemarte en serio. Regresar a construir algo a partir de sueños medio rotos-medio confusos, medio completos, medio imaginarios. Berklee, Cafetto, la soledad, la compañia, el intentar comprender una y otra vez que es lo que realmente significa ser algo en este lugar. Ser alguien, mas bien. Y en calma me yergo (casi) en paz en mi hogar (hogar?), claro, claro que lo es. Decenas de paginas, historias prestadas, silencio, todo gobernado por la ausencia de la necesidad de estar con todos. Porque ahora estoy aquí. Pero depronto me olvido. Sobretodo cuando depronto te apareces, así, como para recordarme que estabas aquí, y que, por esas vueltas que me doy, sucede que me siento medio enamorado (aunque sea todo invento), y me empiezo a dar cabezasos, entre hacerlo en serio o seguirlo imaginando. Quizá arruinarlo todo sea la salida mas inmediata. Pero eso ya lo hice muchas veces.

lunes, 1 de febrero de 2010

la ulcera fantasma, el hombre fantasma

Ya iban tres semanas, y podría jurar que eso era una ulcera. Mañosa y revoltosa, cuando me daba la vuelta ya tenía entre manos un trocito de mi y empezaba a quemarlo lentamente, sin piedad. Me fui a presentar al consultorio y después de un poco de esto y de esto otro estaba ya finalmente en esa gloriosa camilla. Esta mañana ya no dolía, pero la historia hasta ahora no había fallado, y me daba mas de mil quinientas razones para creer que dentro de unas horas mi archienemigo volvería a forrarme en gemidos ahogados. Mirando hacía arriba como los cuadrados en el techo se sucedían aparecí pronto en el cuarto numero 32, endoscopía. Esto sabe mal, me dijo la asistente, pero tienes que aguantártelo, haz unas gárgaras y luego traga, sabía mal, ¿viste? Te dije que estaba malo, pero ya pasó. Después de empujar los contenidos de dos jeringas dentro de mi brazo derecho me dijo que me marearía un poco, pero que no había nada de que preocuparse. Dos segundos después me sorprendía de lo rápido que esa droga había llegado a mi cerebro, dos segundos después de eso ya no recuerdo que es lo que sucedió. Desperté en otra habitación con una doctora amiga diciéndome que no era nada, y que esto y que lo otro, un montón de cosas que pronto olvidé, me dormí. El punto es que no tenía nada, solo una gastritis ligera. Será que estaba en mi mente, será que estaba comiendo mal. La verdad es que hoy estuve de maravillas, salvo un pellizco que la ulcera fantasma vino a propinarme cada ciertos momentos, pero me siento vivo. Y eso es lo lindo de todo esto, del dolor, el no sentirlo. El objeto de esta nota era realmente escribir una poética reflexión sobre el dolor, pero ya se me fue. En resumen, digamos que este es la ausencia de vitalidad, la vitalidad es nuestra capacidad de pertenecer por completo a este momento y lugar, es poder disfrutarlo, es ser feliz. Sumidos en dolor no somos nosotros, somos quienes no somos encorazanado nuestro verdadero ser, desesperado por salir. Lo fructífero es, que así recordamos cuanto extrañamos estar vivos. Me estuvo recordando, por lo menos a mi, que chacharear y chacharear no es mas que un montón de cháchara, no es jazz, no es frisbee, no es un triple en básquetbol ni una linda tarde con amigos o una chica hermosa, no es un libro, en resumen, no es vida, es solo chachara.

viernes, 22 de enero de 2010

come on, just flush it away

Es imposible que solo seamos coinsidencias, porque si lo fueramos, seríamos entonces nada. Tiendo a creer que estamos solos, pase lo que pase, pero lo que realmente quiero es probarme a mi mismo que no lo estoy, que estás ahi, expectante a mi llegada. Patrañas, eso es solo una delusion, no somos mas especiales por querer serlo. Te sientes abandonado, y duele. Quisieras que ella te quiera. De verdad, es solo eso. De veras, deja de engañarme. Eso pedí, pero no dejes de hablarme.

keep it loose, keep it tight

Ya está, creo que es hora de empezar a migrar hacia otros paramos, sacar la cabeza del agua y volver por un respiro, esta aventura dentro del mundo normal me está haciendo un poco de daño. No se trata de escapar lejos, simplemente de encontrar un equilibrio. De las montañas a la ciudad, todo eso es un gran golpe, caes de miles de metros al duro concreto, de un aire liviano a la densidad de las calles atestadas de sueños sin cumplir y una que otra poesia, en resumen, deberíamos aprender a suspendernos. Keep it loose, keep it tight. Know what you've learned, forget about yourself as much as you want to, but never forget the essentials, we're here for the living, and the living is always beautiful.