A frutillas cocidas, metidas en el refrigerador
Cuando por fin te alcanzo, me encuentro
Preguntando dónde es que guardas tanta espera
Mis horas mansas de vigilia,
mis meses violentos de hambre,
mis segundos tímidos de intimidad
¿Dónde te los guardas?
Hueles como huele el aire
Como llueve relampagueando
Y yo lo disfruto porque no estoy tiritando
¡Hasta la tele suena más bonito!
Me impresiona que siempre se me olvide lo impresionante que eres
Lo impresionante que eres es tan impresionante, que impresiona todo lo que tocas
Todo queda impreso, impresionantemente.